La alfabetización a través de una biblioteca cervantina

La Alfabetización en Información (ALFIN) adquiere un papel determinante en la sociedad actual, y por ello las bibliotecas, conocerás de ello y de su papel dentro de la sociedad ponen en marcha programas que permitan adecuar y favorecer el conocimiento en relación a las necesidades informacionales de sus usuarios, consiguiendo así capacidad en la identificación, localización y evaluación de la  información. En virtud de ello la Biblioteca Rafael Alberti del Instituto Cervantes de Nápoles ha diseñado una serie de talleres, enfocados fundamentalmente a la comunidad universitaria, como un servicio de apoyo al aprendizaje, la docencia y la investigación.

Datos de identificación
Persona de contacto: 
María Teresa Izquierdo Revilla
Dirección: 
Via Nazario Sauro, 23
Teléfono: 
+39 081 195 63 311
Correo electrónico: 
Contexto
Contexto, punto de partida: 

La Biblioteca Rafael Alberti del Instituto Cervantes de Nápoles, forma parte de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC) cuyo objetivo fundamental es promocionar la difusión de la lengua y cultura del español.

Como tal la Biblioteca del Instituto Cervantes es un centro de información y documentación especializado en la lengua española y en la cultura de España e Hispanoamérica. Inaugurada en 1996 es continuadora de la labor iniciada con el Instituto de Cultura Española Santiago desde 1948. Toma su nombre actual en 2006 pasando a denominarse Biblioteca Rafael Alberti.

El desarrollo de su colección vendrá por lo tanto también marcada por su propia historia, ya que su inicio estará en la Dirección General de Relaciones Culturales, pasará por las adquisiciones del propio Instituto para marcar su identidad como centro especializado en la cultura de España e Hispanoamérica, y todo ello sin olvidar ser una biblioteca cuyo sello de identidad será la obra de Rafael Alberti.
Todo esta evolución ha hecho que hoy por hoy la Biblioteca Rafael Alberti, dentro de la comunidad napolitana, se haya convertido en un punto de referencia obligado para investigadores, estudiantes o cualquier persona que esté interesada en la lengua y cultura española.

Las bibliotecas de la RBIC además de caracterizarse por la importancia y especialización de su fondo, tienen otra particularidad que es la variedad de su tipología de usuario. Dicha tipología abarca no solo a los alumnos de los cursos de español que se impartan en el centro, sino también a aquellos investigadores, estudiosos del español, o estudiantes universitarios que encuentran en nuestras bibliotecas el fondo especializado que requieren para sus trabajos de investigación.

Debido sobre todo a la tradición histórica entre España y Nápoles, las universidades napolitanas se caracterizan por ser una cuna de hispanistas de gran relevancia a nivel internacional, hecho que provoca que la Biblioteca Rafael Alberti también esté posicionada como un referente para ellos y por lo tanto para sus investigaciones y trabajos docentes, al igual que para la consecución de los trabajos de fin de ciclo académicos.

Talleres de la biblioteca
El sistema universitario italiano está organizado en tres ciclos académicos, el primero que se denomina Laurea triennale, dura 3 años, y otorga el acceso a la Laurea Magistrale, la cual durará dos años, y que se considera el segundo ciclo, y por último el Dottorato di ricerca que es el tercer y último ciclo.

Para superar dichos estudios a los alumnos universitarios se les exige bien superar lo que se denomina le Tesi de Laurea Magistrale, o bien le Tesi di Dottorato di ricerca.

Aunque los usuarios de la Biblioteca Rafael Alberti, como hemos dicho ya, son diversos, si es cierto que el usuario universitario, o también denominado Estudiante de español no cervantes, es claramente el usuario potencial de nuestra biblioteca.

Conocedores de ello, el equipo de biblioteca detectó que los alumnos universitarios acudían a la Biblioteca Rafael Alberti no solo para consultar su fondo bibliográfico, sino también para poder elaborar sus trabajos de investigación necesarios para superar su Tesi de Laurea Magistrale o su Tesi di Dottorato di ricerca.

La mayoría de los alumnos universitarios que acudían a la biblioteca adolecían de una falta de conocimientos y habilidades informacionales que les permitieran identificar o localizar, y por supuesto evaluar, la información que encontraban dentro del fondo bibliográfico de la biblioteca, en definitiva, desconocían cómo organizar, crear o utilizar de forma eficaz la información que habían obtenido.
Así, el equipo de biblioteca consideró necesario la creación de una serie de herramientas que pudieran paliar esas necesidades informacionales, diseñando para ello unos talleres que en un primer momento pudieran aportar a los usuarios habilidades fundamentales que después les llevarán a obtener competencias en información.

Descripción de la buena práctica
Objetivos: 

Desde la Biblioteca Rafael Alberti se tenía claro cuáles serían los objetivos de los talleres a diseñar, y que su objetivo principal debía ser el de de apoyar a la docencia, a través del aprendizaje, la investigación y sobre todo la formación integral de las personas.

De este modo y a través de dichos talleres se debería facilitar el acceso a los recursos que la biblioteca podía ofrecer a sus usuarios, pero sobre todo ayudar a difundirlos.

En definitiva, lo que se pretendía era difundir un servicio de calidad que permitiera colaborar en procesos de consecución de objetivos académicos y científicos.
Para ello la biblioteca se apoyaría en sus recursos bibliográficos, al igual que en las herramientas tecnológicas a las que estuviera suscrita, para establecer unas sinergias de colaboración y cooperación que buscasen la excelencia y la innovación orientada al usuario.

Una vez establecidos los objetivos se debía dejar claro cuáles debían ser los destinatarios de dichos talleres, los cuáles no serían otros que todos los miembros de la comunidad universitaria napolitana interesados en el conocimiento de herramientas que pudieran ayudarles a la consecución de su Tesi de Laurea Magistrale, de su Tesi di Dottorado di ricerca, sin olvidar también a aquellos otros usuarios que también pertenecen al ámbito académico y quisieran profundizar más en sus conocimientos científicos a través de dichos talleres formativos.
La estructura de los talleres también era algo determinante para el equipo de la biblioteca, por lo que se consideró que al ser un taller de formación especializada debía tener una duración no inferior a dos horas, y que se debía llevar a cabo dentro del propio espacio de la biblioteca.

El motivo de ello era que de esa manera permitiría al ponente hacer uso del fondo bibliográfico de la biblioteca, al tiempo que era posible utilizar todo el fondo disponible que pudiera ser de utilidad o necesidad para la parte práctica de dichos talleres.

Se decidió que se debía utilizar un espacio de recursos para el aprendizaje habilitado en el piso superior de la biblioteca, y que contaba con ordenador, televisión, conexión a Internet, pizarra. Por otra parte se estimó que el aforo sería de aproximadamente 12 personas, número que se consideraba idóneo para el taller, por el espacio, dedicación del docente, o por la capacidad de respuestas e intercambios de ideas por parte de los asistentes.

En relación al calendario, el inicio debía estar marcado por el propio curso lectivo y académico napolitano, por lo que se pensó que las mejores fechas debían ser alrededor del mes de febrero y finalizar entorno al mes de mayo previo a la temporada de exámenes universitarios.

Contenidos: 

Tipos de talleres

Según los objetivos marcados, y tras ser aprobado el proyecto por parte de la Dirección del Centro, se pensó en la oferta inicial de dos talleres, para de esta forma comprobar si los objetivos diseñados eran reales y podían ser alcanzados.
Dos talleres independientes pero complementarios :

¿Cómo citar y localizar bibliografía?, dónde se pretendía conseguir que los usuarios pudieran aprender a citar y elaborar referencias bibliográficas, en cualquier soporte tanto impreso como electrónico, al igual que conocer la estructura y partes de un artículo científico, o un capítulo de una monografía.

Recuperación de la información – Fuentes de información, con este taller se pretendía mostrar cómo planificar una búsqueda de información seleccionar en la manera correcta las fuentes de información y aprender a evaluar la información obtenida.

Como hemos indicado más arriba los objetivos estaban claros, sabíamos a qué tipo de usuarios debían ir dirigidos, habíamos marcado espacio y tiempos de realización pero quedaba como estructurar un taller, es decir, que fuera interesante para nuestros usuarios y sobre todo que vieran su utilidad.
Para ello se consideró que los talleres debían ser sobre todo prácticos y didácticos, creando para ello unas presentaciones en Power Point que sirvieran de apoyo a la explicación del ponente, la cual debía ser funcional para conseguir la participación del usuario desde el inicio de la presentación.

Además se consideraba que después de la presentación, para remarcar todo lo expuesto, se debía llevar a cabo una práctica que pudiera ser realizada de forma grupal.

En el caso del primer taller la presentación se basaría en la explicación de los diversos tipos de bibliografía existentes, haciendo mayor hincapié en la norma ISO-UNE 650, que nos serviría de eje para toda la explicación, ya que es la norma que se aplica en las distintas universidades napolitanas, a la hora de la elaboración de los trabajos académicos.

Al final del primer taller se les entregaría una práctica dónde los usuarios deberían identificar diversas citas bibliográfica, y transformarlas según la norma ISO-UNE 650.

En el caso del segundo taller, la estructura debería ser diversa, y siguiendo el objetivo marcado como un taller complementario del anterior, se consideraba que lo más idóneo sería que fueran los propios trabajos de Laurea Magistrale los que marcarían el desarrollo del taller.

Se organizó entorno a la formulación de una búsqueda de información y a los criterios que debía tener, apoyándonos para ello en el uso de operadores booleanos, y de estructuras de tesauro. Tras la explicación sobre formulación de búsquedas se llevaría a cabo una descripción de los recursos electrónicos que posee la RBIC, indicando cuáles serían los más idóneos para los trabajos de investigación, por qué y qué materias son las que abarca y trata.

Desarrollo del proyecto: 

Fases de desarrollo

Una vez diseñada la estructura de los talleres se debía pasar a la fase de difusión y márketing de los mismos.

Para ello se completaron dos fases. La primera marcada por grupos cerrados a través de contactos directos con profesores de diversas universidades. Pretendía extraer información de cómo estaban discurriendo los talleres y si debían ser reestructurados para su éxito posterior, y una segunda en la que una vez obtenidos resultados de análisis se pudieran publicitar los talleres de forma global para recibir inscripciones a través de diversos medios y vías de difusión.

Para la primera fase el equipo de biblioteca se puso en contacto a través de un correo institucional con aquellos profesores y/o jefes de departamento de lengua y literatura española de Università degli studi di Napoli L’Orientale, Università degli Studi di Napoli Federico II, y Università degli Studi Suor Orsola Benincasa.

En dicho correo se les exponía los objetivos de dichos talleres, el por qué de su creación, y que lo que se pretendía era establecer una vía de comunicación y colaboración que permitiera la consecución de objetivos académicos y científicos.
La respuesta fue positiva y el 18 de febrero de 2015 se puso en marcha el primer taller de “¿Cómo citar y localizar bibliografía?”, con la Università degli studi di Napoli L’Orientale. Dipartimento di Studi Letterari, Linguistici e Comparati
Se consideraba por parte del equipo de biblioteca que en esta primera fase la figura del profesor era fundamental, ya que él no solo nos indicaría si nuestros objetivos estaban siendo cumplidos, sino también permitiría establecer una relación más estrecha entre alumnos y biblioteca.

A los laureandos asistentes al igual que al profesor se les entregó toda la documentación que se iba a ver a lo largo de la presentación al igual que una selección de recursos que pudieran apoyar sus trabajos de investigación posteriormente.

Tras la presentación y para poder ser evaluados los resultados a todos los asistentes se les invitó a cumplimentar un formulario de encuesta en línea, realizado con la aplicación informática Google Drive, esto nos serviría para medir el grado de cumplimiento de nuestros objetivos.

Finalizado este primer taller se estableció una fecha para el segundo taller, que se llevaría a cabo a la semana siguiente, para que así los laureandos pudieran poner en práctica lo aprendido en el primer taller.

La metodología del segundo taller siguió las pautas del primero, entregándose la documentación a cada uno de los asistentes, y enviándoles una segunda encuesta que nos permitiría evaluar también la consecución de objetivos del taller de “Recuperación de la información – Fuentes de información”.

Los talleres, durante esta primera fase, se alargaron hasta el mes de abril, la asistencia de laureandos de las tres Universidades indicadas, y teniendo una asistencia y resultados claramente positivos que nos hizo pensar en el inicio de la segunda fase de los talleres.

La segunda fase de los talleres conllevaría establecer un plan de difusión y márketing mucho más exhaustivo ya que serían los propios estudiantes de español ajenos al Instituto Cervantes los que solicitarían su asistencia a los talleres de forma individual, y según un calendario establecido por la propia biblioteca.

Difusión
Materiales, campañas y distinto material de comunicación: 
Si se ha realizado difusión especifique metodología, lugares y momento de la difusión: 

Para la difusión de los talleres se decidió utilizar tres medios diferentes pero a la vez complementarios, por un lado la página web del Instituto Cervantes de Nápoles, su página Facebook, y un mailing digital a través de la herramienta de Difusión.

Para la página web se decidió crear un web específica dónde se expondrían los objetivos, el tipo de talleres que se iban a realizar, a quién iban dirigidos, el horario, el lugar de realización y su forma de inscripción.

Era importante para el equipo de biblioteca este último punto ya que la inscripción debía ser enviada directamente a través del correo electrónico del bibliotecario. El alumno debía indicar sus datos personales, si era o no usuario de la biblioteca, y en cuál de los talleres quería participar.

Si bien en la primera fase de los talleres la asistencia no estaba condicionada a la tenencia o no del carné de la biblioteca, se vio claramente que una vez que publicitaríamos los talleres de forma global sí debía haber un control a la hora de acceder a ellos, por lo que se estableció que el modo de control debía ser el estar en posesión del carné de la biblioteca, y que éste estuviera en vigor.

Además de la realización de la inscripción por vía electrónica, o telefónica, se diseñaron unas guías dónde se publicitaron los talleres, explicando en qué consistían, horarios, etc., y en las que se daba la posibilidad de que quién quisiera pudiera apuntarse y entregar directamente la guía al personal de la biblioteca para su posterior inscripción.

El contemplar diferentes opciones de inscripción nos hizo elaborar un sistema de control para saber cuántos usuarios se inscribían en el taller, qué talleres iban teniendo sus plazas vacantes, por qué medio se habían inscrito, y así poder racionalizar el aforo.

Se diseñó una hoja excel dónde cada mes y por tipo de taller se iban anotando todas las inscripciones que se iban recibiendo, tanto las electrónicas, como telefónicas, así como también las producidas a través de las guías impresas que se adjuntaban directamente en la biblioteca.

Este control nos permitía no solo saber, como ya hemos indicado qué aforo teníamos para los diferentes talleres, sino también poder ponernos en contacto con los usuarios un día antes de la celebración de los talleres, y así recordarles el día y hora del taller. También consideramos que al tener sus datos podríamos enviarles información de otros talleres que se pudieran publicitar posteriormente, y por supuesto enviarles la encuesta de evaluación.

La otra vía de difusión que se estableció fue a través de las redes sociales, y para ello se decidió que lo más apropiado debía ser el Facebook del Instituto.
La estructura del Facebook del centro hacía que toda la información que pudiera generar los talleres se quedará perdida entre las informaciones globales del resto de departamentos, por lo que se pensó que se podía crear un espacio que fuese solo para la Biblioteca.

Al ser un servicio centralizado desde la SEDE de Madrid, nos pusimos en contacto con el Departamento de Edición y Aduencias para que nos diseñarán un proyecto para la difusión de la Biblioteca Rafael Alberti del Instituto Cervantes de Nápoles.

Para ello se creó una pestaña específica para la Biblioteca en la página oficial del Facebook del Centro, la cuál se enlazaría directamente a la página web de la Biblioteca.

Este proceso haría que nuestras tres herramientas de difusión estuvieran integradas, por un lado la página web que estaría siempre actualizada, que enlazaría a nuestro espacio en Facebook, y que a su vez nos serviría para poder difundirlo a través de la plataforma de Difusión digital mensualmente a través del Boletín de la Biblioteca.

El objetivo sería crear un Evento por cada uno de los talleres que se fueran haciendo en la biblioteca, dónde se proporcionaría toda la información necesaria para el taller, enlaces, publicaciones, fotografías, etc.

Se establecieron unas pautas de trabajo consistentes en crear una Nota en la página principal del centro dónde se pondría toda la programación de los talleres, con el nombre, el lugar y el horario, a la par que se crearía un álbum de fotos dónde se mostraría dónde se llevaría a cabo el taller y qué talleres se realizarían, y por último se crearía el Evento para cada uno de los talleres.

El proceso a seguir sería al día siguiente del taller dónde se pondrían las fotos del taller, información del éxito de la sesión, creando preguntas que les pudiera llevar a participar en los próximos talleres, preguntar de aprendizaje para los usuarios y asistentes a los talleres, y posteriormente agradecer su asistencia.

Todo este despliegue de programación en Facebook conllevó que las aportaciones de los usuarios fueran cada vez mayores, interesantes, y también que el equipo de la biblioteca estuviera más pendiente de las necesidades de sus usuarios.

Valoración de la Buena Práctica
Puntos fuertes (fortalezas y oportunidades): 

Resultados

La evolución de los talleres se encuadra a su vez en las dos fases de desarrollo.

La primera una fase de colaboración institucional con las universidades napolitanas, cuyo inicio fue en el mes de febrero, y a fecha de hoy ya se han realizado diez talleres con una participación de 99 usuarios.

Y una segunda fase, iniciada desde el mes de abril hasta el mes de mayo, en la que se han realizado siete talleres con una asistencia de 37 usuarios.

Las encuestas se dividieron en cuatro grupos, un primer grupo dónde se hacía hincapié en la utilidad o no de la sesión, otro grupo dónde se indicaba si antes de la sesión se conocía algo sobre el contenido que se había expuesto, un tercer grupo vinculado a espacio, horarios, ponente, y un último dónde se indicaba qué opinión había tenido del taller, qué otros talleres podrían hacerse y si acudiría a nuevos talleres realizados por la biblioteca.

De las respuestas obtenidas tanto en las encuestas del primer taller como del segundo, el porcentaje de las respuestas al primer grupo fue de un 90% de resultados a favor, en el caso del segundo grupo se indicó que en un 99% no se conocía nada de lo expuesto, en el tercero se marcó que tanto el espacio como el horario eran los idóneos, y en el caso del último grupo nos encontramos con que el 100% asistiría a otro taller de la biblioteca, recomendaría los talleres a más gente y nos proporcionaba información abierta de posibles talleres que se podían realizar por parte del equipo de biblioteca.

La relevancia de estos talleres es que han repercutido en otros servicios de la biblioteca, como el aumento de préstamo de ejemplares, solicitudes de préstamo interbibliotecario por parte de alumnos en un 40%, en las entradas a los recursos electrónicos que antes eran desconocidos, y a partir de estos talleres han sido mostrados como herramientas útiles de investigación a nuestros usuarios, y fundamentalmente en el aumento de carnés de bibliotecas y renovación de los mismos, hecho importante ya que apoya a su vez dos objetivos del Instituto Cervantes, que se basan por un lado en la autofinanciación de los centros, y por otro en el apoyo a los ingresos culturales del centro.

Futuro

Los resultados obtenidos han hecho que la Biblioteca Rafael Alberti haya valorado la creación de nuevos talleres, en este caso talleres monográficos, que permitan a los usuarios ampliar conocimientos sobre áreas determinadas, o mostrarles herramientas de investigación desconocidas.

Según esto la Biblioteca Rafael Alberti ha elaborado, en una fase de experimentación, un tercer taller que ha tenido lugar durante el mes de mayo y junio con el título “Google – Google Académico” y al que han asistido un total de 12 usuarios, realizándose dos talleres.

El objetivo de este nuevo taller era dar a conocer el buscador Google académico, y mostrar como fuentes de información especializadas, los recursos electrónicos suscritos por la biblioteca frente al metabuscador Google.

Conclusiones
El cambio de papel de las bibliotecas dentro del panorama actual es evidente, y sobre todo visible como apoyo a las labores docentes y académicas.

Las bibliotecas se han posicionado como herramientas de apoyo al aprendizaje, y a través de la alfabetización informacional, tratan de crear productos que muestren como acceder a la información de forma eficaz.

La alfabetización informacional como herramienta de aprendizaje es un elemento clave y diferenciador de las bibliotecas, y deben ser ellas las que asuman este nuevo rol que se les presenta como parte importante del desarrollo de la sociedad de la información.

La Red de Biblioteca del Instituto Cervantes, y en concreto la Biblioteca Rafael Alberti del Instituto Cervantes de Nápoles, pretenden a través de la elaboración de los Talleres de la biblioteca, participar en esta nueva visión en las que las bibliotecas están inmersas.

Materiales que se adjuntan para su presentación: